Innovaciones para el financiamiento del sector agropecuario en América Latina y el Caribe

Innovaciones para el financiamiento del sector agropecuario en América Latina y el Caribe

Según el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, existe una brecha anual de más de USD 300 mil millones en financiamiento para los sistemas agroalimentarios de países en desarrollo, lo que hace necesario un esfuerzo que combine servicios financieros y no financieros, reduzca riesgos y movilice capital público y privado de forma coordinada. Buena parte de las inversiones llega a través de un amplio abanico de medidas desde los Estados; el BID  estima que se transfieren USD 620 mil millones por año a los agricultores mediante políticas de apoyo a nivel global, pero apenas alrededor del 3% de este total corresponde a América Latina y el Caribe. Esto incluye mecanismos tradicionales como el soporte a precios y las transferencias directas, así como lo que Agrimonitor/BID clasifica como “Apoyo a los Servicios Generales”, es decir, bienes públicos que brindan asistencia técnica, capacitación y transferencia tecnológica, entre otros. Lecciones aprendidas de diversos programas e inversiones de este tipo han sido recogidas en nuestra publicación Impacto CAF en el Sector.

Por su parte, los bancos nacionales de desarrollo o fondos especializados, que canalizan líneas, garantías u otros mecanismos de manera directa o a través de aliados financieros hacia los productores, también representan una fuente importante de financiamiento para el sector. Además, en su mayoría, estos bancos están incorporando cada vez más criterios de sostenibilidad en sus operaciones. En esta línea, CAF ha canalizado recursos en operaciones con FIRA, BanEcuador,y, más recientemente, USD 500 millones en un préstamo A/B con el Banco Nacional de Panamá, entre otros. En todos estos casos, se busca fortalecer capacidades nacionales en digitalización, inclusión, gestión de riesgos ambientales y sociales, así como herramientas para la descarbonización.

El sector financiero privado también desempeña un papel clave, canalizando recursos hacia los agronegocios. Aliados financieros de CAF como LAAD, Banco del Pacífico y BBVA —con el que se cuenta con una línea de USD 50 millones para agroexportaciones sostenibles— son ejemplos relevantes. Asimismo, las alianzas para estructurar modelos de blended finance con entidades como el Fondo Verde para el Clima permiten impulsar la transición productiva sostenible con mayores recursos, como en el caso del Programa Pymes Verdes, dirigido a instituciones financieras locales en cuatro países.

Complementariamente, un elemento clave para que el sector financiero y asegurador diseñe productos pertinentes es la disponibilidad de información que permita calibrar adecuadamente los riesgos —agronómicos, climáticos, de mercado y financieros—. En este sentido, CAF ha colaborado con el Sistema Integral de Gestión de Riesgos Agropecuarios -SIGRA. Asimismo, CAF impulsa la innovación en inclusión financiera, también en el ámbito productivo rural. Un ejemplo es IncluirTec – AgFintech, una solución digital que facilita el acceso al crédito para agricultores y que fue ganadora del Laboratorio de Inclusión Financiera (LIF) de CAF.

Reafirmando su compromiso con la agricultura de América Latina y el Caribe, y en línea con la Estrategia de Prosperidad Agropecuaria, CAF espera canalizar al menos USD 8.500 millones hacia el sector al 2030, tanto a través de inversiones soberanas como de aquellas dirigidas al sector privado.